La sinergia del Intimim me ayuda a conectar conmigo y la uso también en los cambios de actividades, para poder cerrar un momento del día antes de empezar otro.
Para poder empezar este otro momento con presencia plena, sin arrastrar la energía del momento anterior.

Últimamente con una buena amiga nos decíamos mucho la frase de «Uff estos días una cosa empuja la otra!» y es que aunque nos vemos casi a diario, estos días era rápido y sin mucha presencia.

Y es que si no cuidamos el momento del tránsito entre quehaceres estos se entremezclan y la presencia plena se desvanece, por lo que no aprovechamos plenamente lo que hacemos.

Entonces, cuando por ejemplo acabo de trabajar y voy a casa, paro 30 segundos, pongo dos gotitas de Intimim en cada muñeca y hago unas respiraciones conscientes, mientras pongo atención en lo que he terminado y foco en lo que voy a hacer, mientras huelo el increíble olor de este aceite.

30 segundos, 4 gotas y unas respiraciones.

Y así, cuando mi hijo llega con toda su felicidad expansiva a explicarme sus cienmil cosas que le han pasado yo ya no estoy con la mente en ese correo que no he contestado, de forma que disfruto de las aventuras de mi hijo y no acabo el día de mal humor sin entender por qué.

El Intimim es para momentos íntimos, si, pero podemos tener muchos momentos íntimos cada día, en cualquier lugar   😉

Podéis encontrar este maravilloso aceite en la sección corporal de la tienda online o aquí: https://mandragoracosmetica.com/producto/intimim/ y empezar a cocinar este receta mágica que de bien seguro os encantará!