Receta vegana

Destaca por: Ser una alternativa saludable a las chucherías convencionales

Hoy os comparto esta sencilla receta de «gominolas» caseras.

Las chucherías convencionales (las típicas de «toda la vida», aunque lo de toda la vida son los caramelos de fruta y azúcar, pero ya me entendéis) son un temazo cuando quieres criar a tus hijes con criterios saludables.

Si lo miramos a nivel puramente físico destacan por la gran cantidad de azúcares refinados de los que están compuestas (lo cual supone una bomba para el nivel constante de glucosa que necesita nuestro cerebro) también contienen colorantes, ceras y otra gran gamma de productos químicos. Si nos quedásemos aquí, y limitásemos a una o dos unidades un día especial (días especiales los hay sin parar, me refiero a nose… 3-4 veces al año) pues tampoco creo que fuera muy muy perjudicial para la salud, dependiendo de la edad evidentemente…

Pero la realidad es que si no tienes muy claro el límite, en cuando tus hijes empiezan a caminar les regalan una en cualquier tienda, una bolsa llena en cualquier cumpleaños y alguna de tipo chocolateado en alguna merienda… (Aprovecho para invitar a la reflexión sobre este tema y pedir que por favor acabemos con esta maldita costumbre insana de regalar chucherías, en especial la de las tiendas!) Bien, esto ya no son 4 días al año… son 4 días al mes y con suerte… por lo que deja de ser algo especial y se convierte en un hábito.

Si miramos también a nivel emocional, en mi opinión, con el consumo de chucherías les creamos, ya desde pequeños, la asociación de que fiesta o momento especial-divertido tiene que ir acompañado de productos no saludables, de no cuidarse. Por lo tanto cala la idea de que cuidarse no es divertido, es una obligación pesada del día a día que por fin los días de fiesta podemos dejar de hacer. Creamos una cultura no sana del ocio, las fiestas o la diversión y aprendemos a pasarlo bien unicamente con sustancias que alteran nuestro cuerpo y mente.

Estas «gominolas» caseras de fruta que os comparto nos recuerdan, construyen y mantienen la idea de que cuidarse si es divertido. Cuidarse es de vital importancia y más los días especiales, porque cuidarse y cuidar mola. Porque cuidarse es dedicarse tiempo los días especiales y dedicar tiempo a cuidar a las personas con quien compartes ese día o momento tan especial. Eso lo convierte en especial, dedicarle un extra de tiempo, cuidados, mimos…

Ya sabéis que aquí nos cuestionamos todo y nos gusta crear el mundo donde nos gusta vivir. Bien, pues este tema, ya antes de tener hijes, también pasó a revisión y experimentación. Empezamos la crianza de nuestro hijo con este limite muy claro y estamos muy contentas del (no siempre facil) recorrido.

En las fiestas de nuestros hijos hemos intentado conseguir la diversión desde un entorno especial (pues sí que creemos que en días especiales debe haber cosas, comidas etc. especiales, aunque a veces es la presentacion, el toque diferente, la musica, el entorno o la compañia) y siempre saludable, sin perder los cuidados de vista, también del entorno y personas con quienes compartimos el momento.

Después de nuestra experiencia me reafirmo en que la «necesidad» de consumir chucherías y productos altos en azúcar y químicos es totalmente cultural y se mantiene porque la alimentamos sin cesar.
Con una buena cultura y pedagogía de la salud y los cuidados no existe la necesidad de consumir chucherías.

¡Mantener el cuerpo limpio de nuestrxs hijxs debería ser una dedicación y objetivo claro de las personas responsables de elles y de la sociedad entera! deberia ser una prioridad y compromiso social y deberiamos recordarlo mas en ests tiempos que estamos viviendo, esto si seria responsabilidad colectiva!

 

Tambien está la idea de que las chucherías les hacen felices emocionalmente y que también eso es salud emocional, esta idea es nuestra, es una idea adulta de personas que nos equipararon el amor con los dulces, los momentos bonitos o en familia o lúdico-festivos con el consumo de azúcar (y si, ya sé eso de que hay una asociación cerebral por nuestra evolución como especie del dulce con la seguridad, tranquilidad por el éxito de supervivencia… pero eso nos venía de la fruta, de la miel, de las hortalizas ricas en hidratos…no de estas mini bombas químicas!)

Así que esas ideas son nuestras y en nuestras manos esta cambiar esta costumbre y revalorizar los cuidados… ¿qué costumbre más saludable y revolucionaria podríamos enseñarles que el hábito gozoso del cuido?

 

 

Bueno, después de esta pequeña intro paso por fin a daros la receta 😉

 INGREDIENTES:

Zumo de frutas/verduras 300gr (jugar con los colores de la remolacha, zanahoria, sandia, fresas, naranja, uvas, moras…) No olvidéis el alga espirulina o la cúrcuma para ganar intensidad de color

Agar-agar en polvo 5gr

 

ELABORACIÓN:

Lavamos las frutas y las verduras y hacemos zumo (podemos licuarlas o bien exprimirlas, triturarlas y colarlas…) que nos quede un zumo bien fino sin pepitas ni trocitos

Mezclamos los zumos deseados y añadimos condimentos al gusto (momento de añadir especies, miel, siropes…)

Ponemos a calentar el zumo a fuego mínimo hasta que empiece a hervir

Con un colador fino vamos incorporando el agar-agar al zumo a modo «lluvia» mientras mezclamos para evitar que se formen grumos

Apagamos el fuego y vertemos el líquido en los moldes

Dejamos enfriar. Cuando ya no esté caliente lo ponemos 1-2 horas en la nevera

¡Desmoldamos y a disfrutar!

 

 

Sabéis que yo comparto recetas simples, porque me gusta hacer que las cosas que pueden serlo sean fáciles… me gusta aportar sencillez en torno a los cuidados, que cuidarse sea fácil es importante. Aun así ya veis que en esta receta caben altas dosis de creatividad. Solo tenéis que mantener la proporción de agar-agar entono el 1,5-2% de toda la receta.

¡Mis moldes son en formas de corazones y ositos jejeje pero al principio usaba un molde para pasteles de silicona, llenaba una fina capa y al desmoldar lo cortaba a cuadraditos pequeños! ¡Luego ya vino lo de innovar con lo de las formas y colores, pero podéis empezar así, los moldes no son necesarios para disfrutar de estas gominolas sanísimas!