Ya hace años que el tema de como representamos el mundo y la imagen que nos formamos de este me parece un temón y desde que tuve a mi primer hijo que el debate volvió a mi mente y a mi entorno. A veces os voy contando como surgió este proyecto y nunca repito la misma historia 🙂


Porque es un proyecto de vida, una forma en la que siento que puedo colaborar a esta creación de un mundo nuevo que tantxs anelhamos… y esto no es ni simple ni fácil y tiene mil matices y mil puntos de mira que abordar.
Por esto hoy os vengo a compartir una reflexión de la imagen que tenemos del mundo, obviamente de modo sencillo y supersimplificado porque no es mi tema empezar a escribir páginas sobre esto (ni sabría hacerlo).
Hubo un día en que vi un grafitti de un mapamundi «al revés» y cambió mi perspectiva. Esta imagen me hizo pensar, me llevó a compartir ideas y a sacar muchas conclusiones.

Europa y estados unidos representamos muy muy poco en cuanto a porcentaje de superficie terrestre, por lo que, aun ser espacios de tierra muy interesantes, preciosos y con sus recursos, tampoco tenemos tantos como seguramente nuestro mapa mental nos hace ver.

El resto del mundo es muuuuy grande, África, por ejemplo, es enorme, y puede estar en el centro del mapa o arriba o a un lado (dicen los astrónomos que hasta donde saben, no existe realmente un arriba o abajo en el espacio) y aunque todxs sabemos eso de forma teórica, la imagen mental es muy condicionante de la forma en la que nos situamos en el mundo, en el vivir diario y en las relaciones con las otras personas.

Así pues, súper resumidamente, unas dos zonas del mundo muy pequeñas acaparamos los recursos del resto del planeta e intentamos imposibilitar de diferentes maneras que las personas del resto del mundo nos copien la forma de vivir y organizarnos como sociedad, les explotamos sus tierras y recursos. ¿Hemos pensado realmente que pasaría si todo el mundo viviera de la misma manera que un ciudadano medio europeo? Si nosotres no estuviéramos arriba y en el centro del mapa y con un súper zoom que nos agranda haciéndonos muy importantes… Realmente… nuestras comodidades quedarían en casi 0.

Me inspiran profundamente unas palabras de Jose luis sampedro donde habla del arte de vivir, no del arte de hacer cosas… Sí, aquí no sabemos vivir.
Nuestro hacer cosas, nuestro buscar la comodidad infinita, esa que nos hace esclavas y a la vez esclaviza al mundo… y este entorno que a la vez hace mucho más difícil realizarnos en el arte de vivir. ¿Para que vivimos? Vivimos para vivir…

Pues bien, este proyecto se crea desde ahí también, desde el convencimiento de que nuestras comodidades no son sostenibles, por eso me quité todas las comodidades que pude y viví y fui más lo que yo era, lo que yo soy y desde ahí salió todo esto que ahora os muestro.

He recuperado algunas comodidades y mi vida sigue sin ser del todo sostenible pero ahí seguimos… y todo esto se me une con otra reflexión que como siempre que uno reflexiones recae en los cuidados.

La comodidad, desde mi punto de vista, recae en los cuidados, en una red que cuida y se siente cuidada. Cuando nos cuidamos y nos cuidan: cuidamos y cuando esto se da, muchas de nuestras comodidades (falsas comodidades) ya no son tan necesarias. Y ahí reivindico como siempre la necesidad de tribu, porque esto solo se da viviendo en tribu…
Y esta capacidad de vivir en grupo, de entenderse con mucha gente, es lo que nos han robado a cambio de falsos tesoros muy brillantes y vacíos… aquí ya nadie se casa con nadie, ni tan solo podemos comprometernos ya con otra persona y con todas sus virtudes y defectos, momentos oscuros y brillantes, pasado, familia, relaciones… Es la era del individualismo, las relaciones y tribus virtuales en nuestra casa autosuficiente conectada a las redes eléctricas y de internet… ya no cuidamos ni nuestra casa, ni nuestro cuerpo, somos automatas sirviendo a un sistema que ya poco le queda para ofrecernos…

Y es difícil sostener una vida sin las comodidades a las que estamos acostumbradas o por lo menos, vemos que existen y parece que están más o menos a nuestro alcance… y es difícil crear una tribu real y casarte con mucha gente a la vez, cuantas cosas se remueven, cuanto ego que decapitar… cuanto crecimiento…

¿Te atreves a girar tu mapa?